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Categoría: Nutrición

El dolor de cabeza del vino tinto

Una condición que ha llamado la atención de la comunidad médica en los últimos años y que se ha bautizado como el “síndrome de dolor de cabeza del vino tinto” (RWH – Red Wine Headache, por sus siglas en inglés) ocasiona síntomas comúnmente asociados a la resaca tras beber sólo una copa de jugo divino.

mundo del vino dolor de cabeza

¿Sientes síntomas de resaca el día después aunque sólo bebiste un par de copas de vino tinto? Si estás en un curso de gastronomia a distancia sobre vinos de Gastronómica Internacional y sientes avecinarse una migraña cada vez que te acercas a un Cabernet Sauvignon, es muy probable que sufras de una condición que ha llamado la atención de la comunidad médica en los últimos años, y que se ha bautizado como el “síndrome de dolor de cabeza del vino tinto” (RWH – Red Wine Headache, por sus siglas en inglés).

La falsa resaca

Comencemos por aclarar que este tipo de dolor de cabeza que produce el vino tinto no tiene nada que ver con el de la resaca, un malestar general acompañado de migraña que produce el exceso de alcohol y que le sucede a todas las personas que alguna vez han tomado más de la cuenta. El dolor de cabeza de la resaca, seguido por promesas de no volver a tomar un trago en la vida, es la consecuencia de la deshidratación del cerebro.

El alcohol tiene propiedades diuréticas que hacen que el cuerpo elimine entre dos y tres veces más agua de lo normal, haciendo que el cerebro literalmente se seque. Por esta razón es recomendable beber agua a la par de las bebidas alcohólicas que se toman. Esto no previene en forma alguna la ebriedad, como algunas personas creen, pero sí ayuda mucho a limitar los síntomas de la resaca del día siguiente.

Estudios recientes sobre el síndrome de dolor de cabeza del vino tinto sugieren que los culpables podrían ser la histamina y tiramina, sustancias químicas naturalmente presentes en el vino. Hay personas que carecen de los enzimas digestivos necesarios para metabolizar estas sustancias que ingresan en su torrente sanguíneo y causan una elevación en la presión sanguínea. La cantidad de tiramina varía en función del tipo de uva y donde se produjo. Los vinos tintos, en general, contienen más de histamina que los blancos y rosados, y los vinos europeos más que los Californianos o Sudamericanos. Hay algunas medidas fáciles que se pueden tomar para contrarrestar los molestos efectos de este síndorme.

Elegir el blanco

Elegir un blanco sobre un vino tinto y beber cantidades moderadas es una solución práctica. Si se bebe vino con regularidad y hay un tipo de vino que preferimos que no da dolores de cabeza, apegarse a este o a un estilo similar. Si no tenemos opciones y lo que se sirve nos comienza a dar dolor de cabeza, tomar unos sorbos acompañados de bastante agua ayuda a prevenir el dolor.

Consultar al médico

Muchos médicos dan la sencilla cura de “tomarse un par de aspirinas”. Este es un decir. Puede ser ibuprofeno o acetaminofeno, o incluso un antihistamínico que neutralice las histaminas en el vino. En todo caso se trata de analgésicos de venta libre que no produzcan malestares gástricos y no tengan contraindicaciones con el alcohol. Esto obviamente no es recomendable si se bebe en exceso, solamente si se va a disfrutar de un par de copas a lo largo de la noche.

Como parte de nuestra formación en gastronomia a distancia el curso de cata de vinos de Gastronómica Internacional es una excelente introducción al amplio mundo del vino, un lugar de interesantes oportunidades para el profesional gastronómico del presente.

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